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Dioses del Eden capitulo 2 : El Genesis Biblico

Written by Shiny Demise on . Posted in Extraterrestres


Queridos amigos, estoy aquí para traerles el análisis, resumen propio, de dioses del edén. Esta vez retomaremos un poco sumeria y siria para luego empezar de una buena ves con un el primer libro del viejo testamento, a los que son de culto cristiano o mismo judío, les sonara mucho, claro que hablo de la mismísima santa escritura, La Biblia. Los invito a pensar, reflexionar y tener un espíritu critico y reflexivo ( Intentando siempre sacar nuestras propias conclusiones) sobre lo que siempre tratamos y damos a conocer. Entonces si quieren metámonos otra ves en nuestra apasionante historia….

Una tablilla Asiría decía en al capitulo pasado:

Ordene que haya lluvia
Haga a Namtar disminuir su ruido.
Haga que la enfermedad, vómito, plaga y pestilencia
Caiga sobre ellos como un tornado”.
Ellos ordenaron y hubo plagas
Namtar disminuyo su ruido.
La enfermedad, el vómito, la peste y la pestilencia
Cayeron sobre ellos como un tornado.



Las tablillas describen las condiciones espantosas en las cuales el suministro de comida fue cortado, en las cuales caían enfermedades sobre la gente que estrechaba su vientre e impedía el nacimiento de niños y en las cuales el hambre llegó a ser tan rampante que los seres humanos se vieron forzados a recurrir al canibalismo. Las enfermedades menores, como una parecida a la influenza hacían también su visita al Homo sapiens, lo cual sugiere que los “dioses” Custodios entendían y se comprometían en guerras biológicas.

Cuando este genocidio no producía suficiente disminución de la población humana, los Custodios lo reasumían. Eventualmente, tomaron una decisión para destruir totalmente a la raza humana mediante una gran inundación.

Muchos arqueólogos hoy en día creen que hubo una inundación cataclísmica en el cercano Oriente hace miles de años. En la “Epica de Gilgamesh”, la cual precede a la Biblia, se encuentra una descripción de la “Gran inundación”.

De acuerdo a la Épica, a un Babilónico de nombre Utnapishtim se le acercó el Príncipe Ea, quien se oponía a la destrucción de su creación, el Homo sapiens. Ea le dijo a Utnapishtim que los otros “dioses” planeaban causar un diluvio para aniquilar a la raza humana. Ea, quien es descrito en otros registros como un maestro constructor de barcos y marino, dio instrucciones a Utnapishtim de cómo construir un barco que podía sobrevivir a la inundación. Utnapishtim siguió las instrucciones de Ea y con la ayuda de amigos completó el navío antes de que comenzara la inundación. Utnapishtim cargó enseguida el barco con su oro, su familia y su ganado y junto con sus artesanos y animales salvajes se echó a la mar.

Las tablillas babilónicas y Asirias relatan que justo antes de la inundación, los Custodios arrasaron la tierra con fuego. Luego inundaron la región mediante una larga tempestad con lluvias y rompieron el complejo sistema de diques y represas que habían construido en Mesopotamia para controlar las erráticas inundaciones de los ríos Tigris y Eufrates.

La Épica de Gilgamesh relata que Utnapishtim y su tripulación sobrevivieron a la dura prueba. Cuado todo terminó, buscaron tierra seca soltando una serie de tres pájaros. Si uno de ellos no regresaba al barco, Utnapishtim sabría que había encontrado tierra seca cerca en la cual posarse.

Utnapishtim, una vez en tierra firme de nuevo fue abordado por varios Custodios que regresaban del cielo. En vez de destruir a los sobrevivientes, prevaleció un grado de lenidad y los Custodios transportaron a los humanos sobrevivientes a otra región para que vivieran.

El relato de Utnapishtim coincide con otro que es familiar en la historia bíblica de Noé y el arca. Esto es porque el cuento de Noé, como muchas otras historias del Antiguo Testamento, fue tomada de las más antiguas escrituras mesopotámicas. Los autores bíblicos simplemente alteraron los nombres y cambiaron los muchos “dioses” de los escritos originales, por un solo “Dios” o “Señor” de la religión hebrea. Los cambios posteriores fueron desafortunados porque causaron que a un Ser Supremo se le acusara de actos brutales que escritores posteriores han atribuido a endiosados Custodios.

Las antiguas escrituras mesopotámicas nos dan otra historia famosa del Antiguo Testamento: el relato de Adán y Eva. La narración de Adán y Eva también se deriva de las fuentes mesopotámicas más antiguas que describen la vida bajo los “dioses” Custodios. El “Dios” o ”Señor Dios” de la historia de Adán y Eva de la Biblia puede de esta manera ser traducida como significando los gobernantes Custodios de la Tierra. La historia de Adán y Eva es única en cuanto a que es totalmente simbólica y a través de sus símbolos provee un relato intrigante de la historia humana antigua.

De acuerdo a la Biblia, Adán, quien simboliza al primer hombre, fue creado por “Dios” del “polvo de la tierra”. Esta idea refleja la creencia mesopotámica muy antigua de que el homo sapiens fue creado parcialmente de “arcilla”. La mujer de Adán, Eva, fue creada artificialmente también. Ambos vivían en un paraíso abundante conocido como el Jardín del Edén. Las versiones modernas de la Biblia ubican al Jardín del Edén en la región de los ríos Eufrates y Tigris de Mesopotamia.

El Antiguo Testamento nos habla de que Adán, el primer hombre, fue creado para ser un sirviente. Su función fue la de labrar el suelo y cuidar los exuberantes jardines y cultivos pertenecientes a su “Dios”. Mientras Adán y Eva aceptaron su estatus de sirvientes y obedecieron a sus siempre presentes maestros, todas sus necesidades físicas fueron satisfechas y se les permitió la permanencia indefinidamente en su “paraíso”. Sin embargo, había un pecado imperdonable que ellos no debían nunca cometer. Ellos nunca debían intentar conseguir cierto tipo de conocimiento. Aquellas formas de conocimiento prohibidas están simbolizadas en la historia como los dos árboles: el “árbol del conocimiento del bien y del mal” y “el árbol de la vida”. El primer “árbol” simboliza el conocimiento de la ética y la justicia. El segundo “árbol” simboliza el conocimiento de cómo uno puede recuperar y retener la identidad espiritual y la inmortalidad.

Adán y Eva obedecían las órdenes de sus maestros y vivían en la abundancia material hasta que otro partido entró en la escena. El partido interventor es simbolizado en la historia por una serpiente. La serpiente convenció a Eva de comer el fruto del “árbol del conocimiento del bien y del mal”. Eva siguió los consejos de la serpiente y también Adán. “Dios” (el liderazgo Custodio) se alarmó inmediatamente.

“Y el señor Dios dijo: mira, el hombre ha llegado a ser como uno de nosotros, conociendo del bien y del mal; y ahora, ¿qué si pone después sus manos y toma también del árbol de la vida y come, y vive por siempre.

Génesis 3:22

El pasaje de arriba revela una importante verdad repetida por muchas religiones. Una comprensión verdadera de la ética, la integridad y la justicia es un prerrequisito para recuperar la libertad espiritual de uno y la inmortalidad. Sin un fundamento ético, la completa recuperación espiritual no es más que una noción fantástica.

Los Custodios claramente no querían que la humanidad comenzara a recorrer el camino hacia la recuperación espiritual. La razón es obvia. La sociedad Custodia quería esclavos. Es difícil hacer esclavos a gente que mantiene su integridad y sentido de la ética. Llega a ser imposible cuando aquellos mismos individuos no son acobardados por amenazas físicas debido a que han captado el despertar de nuevo de su inmortalidad espiritual. Más importante, si los seres espirituales no pudieran ser atrapados más en cuerpos humanos, sino que en su lugar usan y abandonan cuerpos a voluntad, no habría seres espirituales disponibles para animar cuerpos de esclavos. Las tablillas sumerias revelan una intención Custodia para pegar constantemente seres espirituales a cuerpos humanos. En la antigüedad el hombre intentó escaparse de su esclavitud espiritual “comiendo de los árboles bíblicos” y por lo tanto había que pararlos… Y rápido.

“Por consiguiente el Señor Dios lo echó (a Adán) del jardín del Edén, para preparar la tierra de la cual él había sido hecho.
Así él expulsó al hombre; y él colocó en el Este del jardín del Edén a los querubines (ángeles), y una espada brillante que rotaba por todos lados, para proteger el camino (prevenir el acceso) al árbol de la vida.

GENESIS 3:23-24

La “espada brillante” simboliza las medidas no sin sentido que los Custodios tomaron para asegurarse de que el conocimiento espiritual genuino nunca pudiesen estar disponibles para la raza humana.
Para mejor prevenir el acceso a tal conocimiento, el Homo sapiens fue condenado a un castigo adicional:

“Y para Adán, él (Dios) dijo: porque tú has oído los consejos de tu mujer y has comido del árbol del cual te ordené no lo hicieras, diciéndote, tú no comerás de este; maldito es el terreno para ti, del trabajo tú comerás su producto por todos los días de tu vida; espinas también y cardos se te brindarán, así comerás tú las plantas del campo.
Comerás el pan con el sudor de tu frente hasta que retornes a la tierra de la cual saliste, porque polvo eres y en polvo te convertirás.

GENESIS 3: 17-19

Esta fue una manera muy efectiva para tratar con el “pecado original” de Adán y Eva. Los pasajes de arriba indican que los gobernantes Custodios intentaban hacer que los humanos vivieran toda su vida hasta la muerte sin subir por encima del nivel de una ardua existencia material. Esto dejaba poco tiempo a los humanos para buscar la comprensión que necesitaban para llegar a ser espiritualmente libres.

Una mala interpretación común de la historia de Adán y Eva es que el “pecado original” tiene algo que ver con el sexo o la desnudez. Esta confusión viene de aquella parte de la historia en la cual Adán y Eva comen del “árbol del conocimiento del bien y del mal” e inmediatamente se admiran de su desnudez. Sin embargo, no era su desnudez lo que ellos admiraban. Adán y Eva estaban mortificados por lo que su desnudez representaba. Los registros mesopotámicos antiguos describen a los seres humanos completamente desnudos cuando hacían sus tareas para sus amos Custodios. Los Custodios, por otra parte, eran pintados completamente vestidos. La implicación es que Adán y Eva se sintieron degradados por su desnudez porque era el signo de su esclavitud, no porque el desnudo en sí mismo fuera malo.

Como hemos visto, se decía que los antiguos humanos eran un constante dolor de cabeza para sus amos Custodios. Las criaturas esclavas no sólo desobedecían a sus gobernantes sino que frecuentemente se convertían en bandas y se rebelaban. Esto hizo que la unidad humana fuera indeseable para los gobernantes Custodios de la Tierra y era mejor que los humanos estuvieran desunidos. Una de las formas mediante la cual el problema de la unidad humana fue resuelto es descrito en la historia bíblica de la Torre de Babel: un relato que también tiene sus raíces en las escrituras mesopotámicas antiguas.

De acuerdo a la Biblia, esto fue lo que ocurrió después del Gran Diluvio:

“Y la Tierra completa hablaba un lenguaje y usaba las mismas palabras.
Y sucedió que cuando ellos emigraron desde el Este, ellos encontraron una planicie en la tierra de Sh’nar (Babilonia), una región de Mesopotamia y se asentaron allí.

Y ellos dijeron: vamos, construiremos por nuestra cuenta una ciudad y una torre cuyo tope alcanzará los cielos, y tomaremos un nombre para nosotros de tal forma que nosotros estemos esparcidos todos sobre la faz de la Tierra.

Y el Señor bajó para ver la ciudad y la torre que los hombres estaban construyendo.
Y el Señor dijo: mira, el pueblo está unido y ellos tienen un mismo lenguaje; y ellos empiezan a hacer esto; y ahora nada los detendrá de hacer lo que ellos tengan en su mente hacer.

Vamos, bajemos y confundamos allí su lenguaje de tal forma que no puedan entenderse uno con otro.

Así Dios los esparció a ellos por toda la faz de la Tierra; y ellos pararon la construcción de la ciudad. Así el nombre de ella es Babel porque el Señor confundió el lenguaje de toda la Tierra y el Señor los esparció a todo lo ancho de toda la faz de la Tierra.

GENESIS 11:1-9



En “El duodécimo planeta”, El Sr. Sitchin ofrece un intrigante análisis de la historia de la Torre de Babel. De acuerdo a su investigación, la palabra “nombre” en el pasaje de arriba (“tomaremos un nombre para nosotros”) fue una traducción de la antigua palabra shem. La traducción en la Biblia de shem puede ser un error dice el Sr. Sitchin, porque shem viene de la raíz de la palabra shamah que significa “lo que está hacia arriba”. Antiguos shem y obeliscos fueron copiados según los vehículos con forma de cohete en los cuales se decía que volaban los “dioses” Custodios. El Sr. Sitchin, en consecuencia, cree que la palabra shem en los textos mesopotámicos sería traducida como “vehículo celeste”, queriendo decir nave cohete. Cuando esta traducción se coloca dentro del pasaje bíblico de arriba, encontramos que los antiguos babilonios no estaban tratando de hacerse un nombre (una reputación) para ellos mismos; ellos estaban tratando de hacer un “vehículo celeste” o cohete. Las implicaciones de esto son que ellos querían igualar el poder tecnológico de sus odiados patronos y de esta forma poner fin a su esclavitud. La misma torre puede entenderse como una plataforma de lanzamiento para un shem humano.

Si el provocativo análisis del Sr. Sitchin es preciso, podremos entender mejor el porqué las entidades Custodias estaban tan alarmadas con la Torre de Babel y se sentían en la imperiosa necesidad de desunir totalmente a la raza humana.

Las antiguas historias y leyendas de otras partes del mundo apoyan indirectamente a la historia de la Torre de Babel. El pueblo japonés, los esquimales de Alaska, los suramericanos y los egipcios, todos tienen tradiciones que establecen que sus más antiguos ascendientes habían sido transportados por “dioses” parecidos a los humanos a donde los modernos descendientes viven hoy en día, o que aquellos “dioses” habían sido la fuente del lenguaje y la escritura local.

Puede ser difícil aceptar la afirmación bíblica y mesopotámica de que antiguas sociedades humanas habían sido separadas miles de años atrás en un esfuerzo del tipo “divide y conquistarás” por extraterrestres voladores, aunque la técnica de “divide y conquistarás” es con frecuencia usada por militares y líderes políticos de la Tierra durante tiempos de guerra. Es interesante decir que el uso de esta técnica fue recomendado en años atrás por un distinguido profesor de Yale si la Tierra pretendía colonizar otros planetas. El buen profesor sugirió que la Tierra podría controlar otros planetas habitados echando a pelear un grupo nativo contra otro.

Si comparamos las ideas antiguas con las modernas acerca de cómo la humanidad vino dentro de la existencia, hallamos dos versiones muy diferentes. La versión antigua es la de que una sociedad extraterrestre ha venido a poseer la Tierra y buscó de explotar los recursos del planeta. Para hacer más fácil la explotación creó una raza de trabajo: el Homo sapiens. Los humanos eran tratados como rebaños y con frecuencia matados cuando llegaban a ser demasiado numerosos o problemáticos. Para preservar al Homo sapiens como una raza de esclavos y prevenir futuras rebeliones, se les reprimió el conocimiento espiritual. Los seres humanos fueron distribuidos geográficamente en grupos de diferente lingüística y fueron creadas las condiciones para hacer de la supervivencia física sobre la Tierra una tarea sin descanso desde el nacimiento hasta la muerte. Este arreglo fue hecho para que se mantuviera indefinidamente por el tiempo que la sociedad Custodia poseyera la Tierra. En contraste, la visión moderna es que los seres humanos han evolucionado accidentalmente desde un “polvo de estrella” a lodo, en peces, en monos y finalmente en gente. La visión moderna realmente parece más fantástica que la antigua.

En la historia de Adán y Eva notamos la aparición de una serpiente. La serpiente se dice ser Satán, el enemigo de Dios, quien literalmente se transformó a sí mismo en un reptil. La Biblia sugiere que las serpientes son temidas y antipáticas hoy en día por la transformación imputada a Satán allá en el Jardín del Edén. No obstante, debería recordarse que la historia bíblica de Adán y Eva es totalmente simbólica. La serpiente, también fue un símbolo y no un reptil real.

Para determinar lo que representaba la serpiente bíblica, debemos regresar una vez más a las fuentes prebíblicas más antiguas. Cuando lo hacemos, descubrimos que el símbolo de la serpiente tuvo dos significados muy importantes en el mundo antiguo: estaba asociado con el “dios” Custodio Ea, reputado creador y benefactor de la humanidad y también representaba una influyente organización con la cual estaba asociado Ea.


Bueno amigos lindos Hemos terminado un capitulo muy esclarecedor de este hermoso libro.. Seguiremos la semana próxima si dios quiere.. Que la luz de Dios siempre guié sus vidas… AMEN!

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Shiny Demise

"¡La Revolución de la Consciencia es Ahora!"
  • Antonio

    TODO ESTA BIEN ,HISORICAMENYE ENTENDIBLE, PERO LA LIBERACION ESPERITUAL SE DA A PARTIR DE ACEPTAR QUE HAY UNA IDENTIDAD SUPERIOR QUE CREO TODO, ENTONSES ESTA PUEDE TENER MANUFACTURA TOTAL DE LA HISTORIA DE LA HUMANIDAD,Y PUEDE TENER PRESENCIA EN ESTA EN CUALQUIER TIEMPO,PORQUE ES PODEROSA, Y LA LIBERACION ES ENTENDER A ESTA IDENTIDAD YA QUE SU PENSAMIENTO Y ESPIRITUALIDAD ES INFINITA.

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