Visita mis redes sociales

Barack Obama: ¿El Superheroe de la esperanza?

Written by Shiny Demise on . Posted in NWO Agenda

Este es uno de los artículos que quería compartir con ustedes desde hace un tiempo, justo después de las elecciones de Estados Unidos. Muchas personas pensaron y siguen pensando que Barack Obama es el presidente del ‘cambio’ y que es una ‘esperanza’ para la nación que aún permanece como la más poderosa y por ende para el resto de la humanidad.

Estuve un tiempo investigando muchas detalles referente a Barack Obama y su campaña, désafortunadamente no tuve el tiempo necesario para compilar toda la información y hacer una nota más amplia y profunda al respecto. Pero voy a compartir las notas más relevantes que encontré y que mandaron algunos amigos lejanos que también son lectores de este blog.

Barack Obama amigos, no es la persona que va a traer ningun cambio y siento mucho descepcionar a la gente que lea esto y piense que con la llegada de él al poder norteamericano las cosas van a mejorar, evidentemente algunas “mejoras” se van ajustar para mantener a la población norteamericana y a la comunidad internacional con el pan en la boca. Sin embargo, las verdaderas actividades de este personaje, el grupo que está con él y la gente que lo controla, serán por demás mucho más inhumanas y atroces que las que realizó George Bush como mandatario.

Es curioso notar que si se poner un poco de atención en la campaña de Barack Obama, se utilizó una estrategia propagandística que aca en México es empleada desmesuradamente por los políticos para darle ‘pan con lo mismo’ al pueblo mexicano: el insesante argumento del ‘cambio’, el combate a la corrupción, estrategias de seguridad social-económica (nacional), combate a la delincuencia organizada (por los menos en los últimos 12 años se ha enfatizado más ese tema) y la creación de mayor oportunidades de empleo y estabilidad financiera de la población. Todo esto son meras patrañas.

(Vean el documental, “Carlos Salinas El Primer Panista Que Gobernó México” )

En la campaña de Barack Obama se hizo énfasis principalmente en tres objetivos: Intervención en Irán con motivo de las armas nucleares que este país supuestamente posee, incrementar la lucha contra el terrorismo – es decir, más invasión a paises de medio oriente (actualmente Gaza), más muertes, más falsas banderas, más guerra – y por último la creación de un regimen global centralizado; un único gobierno mundial. Además de incesantemente mencionar las palabras ‘cambio’, ‘esperanza’, ‘ahora es el momento’, ‘hoy estoy ante ustedes’, entre otras, siendo estas frases utilizadas en convinación con otras técnicas de sugestión e hipnosis (lenguaje corporal y gestual) para convencer a la gente que recibe el mensaje

“Una mentira repetida mil veces se convierte en verdad” – Goebbels, Ministro de Propaganda de Alemania durante la Segunda Guerra Mundial.


Así que si muchas personas se quejaban de la “estupidez”, la arrogancia y las desiciones desalmadas de Geroge Bush, prepárense para ver que es lo que va a pasar con el persona que será su sucesor en los próximos días, y que decir de todo su gabinete Sionista empezando por Rahm Emmanuel y de otro personaje apenas mencionado Zbigniew Brzezinski, uno de los que están detrás de muchas de las desiciones de Obama.

Los dejo con las notas.

Gracias Jimmy y a Anna por las notas.


Las 12 Razones estratégicas que pueden terminar con Obama antes de asumir. Fecha: 06 de Noviembre de 2008 Fragmento de la nota escrita por el periodista, analista y especialista en asuntos de comunicación estratégica, Manuel Freytas. Fuente: IAR Noticias Autor: Manuel Freytas.

El Stalingrado de Obama

No fueron pocos los analistas que durante la campaña esgrimieron la teoría de un “golpe de Estado” conservador en caso de que Obama ganara la presidencia. Es una hipótesis insuficiente, dado que una acción semejante (en medio de la crisis económica-fianaciera) terminaría de derrumbar la cada vez más deteriorada imagen de EEUU en el escenario mundial.

Desde la semana pasada, y mientras Obama pulverizaba a McCain en las encuestas, surgió en los corrillos políticos, diplomáticos y periodísticos de EEUU la teoría del “campo minado” contra Obama.

Según esa hipótesis, Bush y los halcones, durante los 79 días que faltan para la asunción de la nueva administración, sembrarían de conflictos el camino de Obama, haciendo que el nuevo presidente asuma desgastado y abrumado por una escalada de conflictos (hoy latentes) que se sumarían a la crisis económico-financiera.

Ya no se habla de un “golpe de Estado”, sino de una “Operación Stalingrado”: Centrar toda la expectativa internacional en Obama, dejarlo entrar, y desde ahí rodearlo con los conflictos activados obligándolo a que asuma en medio de una crisis con distintos epicentros. Algo así como terminar con Obama antes de que asuma.

Durante los 79 días que faltan para la nueva asunción presidencial hay un tablero y un escenario que pueden jugar Bush y los halcones republicanos para desgastar a Obama y obligarlo a que asuma en medio de una crisis multiplicada.

Los 77 días de Bush

Los frentes de conflictos abiertos que pueden estallar o ser detonados por la Administración Bush antes de terminar su mandato y de que asuma Obama, son los siguientes:

Militares

1- Ataque a Irán por parte de EEUU o Israel (un plan ya agendado y planificado por el Pentágono)

2 – Conflicto militar con Siria con participación de Irak (serviría de justificación para una reacción de Irán y un ataque de EEUU a Teherán)

3- Desenlace militar judeo-norteamericano en Líbano y Gaza (la “solución militar” pedida por Israel antes del retiro de Bush)

4 – Escalada militar con Rusia y Venezuela en el Caribe (la prolongación del conflicto del Cáucaso y de Europa del Este).

5 – 11-S terrorista en EEUU y/o Europa (Consolidación y aggiornamiento de la “guerra contraterrorista” liderada por EEUU).

6 – Golpe de Estado en Pakistán, y extensión del conflicto de Afganistán (“Afganización” y ocupación militar de Pakistán).

7 – Escalada militar en el Cáucaso o en Europa del Este (Utilización de Ucrania y de Polonia como arietes de un nuevo conflicto militar con Rusia)

8 – Invasión y ocupación de Turquía en el Kurdistán iraquí (Produciría una reacción encadenada desde Irak a todo el Medio Oriente).

9 – Conflicto nuclear Corea del Norte (Pyongyang ya pateó el tablero del acuerdo con EEUU y reanudó la actividad de su programa nuclear con la activación de su principal reactor)

Económicos-sociales

10- Recesión con estallido social en EEUU (Las bases están sentadas con los despidos en masa que ya están realizando los bancos y empresas).

11 Recesión con estallido social en la Unión Europea (no a causa del precio de la energía y los alimentos como ya sucedió este año, sino a causa de los despidos de trabajadores que ya se verifican en bancos y empresas).

12- Colapso recesivo en China y los tigres asiáticos (Paralizaría en más de un 60% el comercio de exportación e importación y haría estallar, en primer término, las economías de EEUU y la Unión Europea).

Resumiendo:

Con el resultado de la elección en EEUU, este martes, Bush se “retiró de escena” y todo el protagonismo y el centro de la atención mundial de ahora en más recaerá sobre el presidente electo Barack Obama.

Bush seguirá presidiendo EEUU, pero lo que pase será cargado al futuro archivo presidencial de Obama.

Serán 77 días, casi un cuarto de año, donde cualquiera de los conflictos latentes enumerados pueden estallar y generar una reacción en cadena antes y durante la asunción de Obama.

Se trata de un “campo minado”, donde la potestad de hacer estallar o neutralizar los explosivos se encuentra en manos del actual presidente de EEUU, o sea de Bush, con Obama como “estrella” y máximo heredero del desastre. Obama ya es la nueva cara visible de la Casa Blanca, pero el que todavía tiene el poder es Bush.

Para destruir a Obama antes de que asuma, la administración de los halcones sionistas neocons solo tiene que elegir la hora y accionar el botón del “campo minado”.

Como se señala en una multitud de informes de especialistas, Cheney y Bush tienen compromisos firmes con los halcones militaristas de Tel Aviv que buscan terminar con el plan nuclear de Irán antes de que desarrolle la bomba.

Si bien Obama es un hijo dilecto del lobby sionista (liberal) de Wall Street, Israel y el lobby sionista neocons que hoy controla la Casa Blanca temen que su postura “negociadora” distraiga la operación militar contra Irán fortaleciendo la resistencia islámica en todo el Medio Oriente.

En la última cumbre EEUU-Israel en Washington, según The New York Times y los principales diarios norteamericanos, ya se acordaron acciones militares en Medio Oriente para destruir la capacidad de Irán para fabricar la bomba nuclear, antes de que termine el mandato de Bush.

Bush y los halcones tienen 77 días para construirle a Obama un “campo minado” que estalle antes de que asuma y lo conviertan en un presidente debilitado y sin autoridad (un virtual derrocamiento antes de asumir).

Hay un tablero con doce frentes de conflictos estratégicos cuyo botón de activación está en manos de Bush y de los halcones de la Casa Blanca.

En esa agenda y ese escenario, el triunfo electoral de Obama es apenas una anécdota.

Las elecciones y la responsabilidad del intelectual a decir la verdad al poder:

Doce razones para rechazar a Obama y apoyar a Nader/McKinney


James Petras

Rebelión


Las elecciones presidenciales en los Estados Unidos, una vez más, proporcionan una prueba de fuego de la integridad y conducta consecuente de los intelectuales de los Estados Unidos. Si es el deber y responsabilidad del intelectual público a decir la verdad al poder, las declaraciones recientes de la mayoría de nuestros eruditos públicos más conocidos y de mayor prestigio han fracasado estrepitosamente. En lugar de poner de relieve, desenmascarar y denunciar las políticas domésticas e internacionales reaccionarias del candidato por el Partido Demócrata, Senador Barack Obama, han preferido apoyarlo, “de una manera crítica, ofreciendo como excusas que hasta ‘diferencias limitadas’ pueden tornarse positivas, y que ‘Obama es el mal menor’ y ‘crea la oportunidad de la posibilidad de un cambio'”.

Lo que hace estos argumentos insostenibles es el hecho de que las declaraciones públicas de Obama, sus principales asesores en política, y los que probablemente configuren sus políticas desde el gobierno han trazado abiertamente una política internacional altamente belicosa y una política económica doméstica profundamente reaccionaria, totalmente en línea con Paulson-Bush-Wall Street. En cuanto a los temas principales de guerra, paz, crisis económica y el salvajismo ejercido sobre la clase asalariada de Estados Unidos, Obama promete ampliar e intensificar las políticas que la mayoría de los estadounidenses rechaza y repudia.

Doce razones para rechazar a Obama

  1. Obama promete repetida y públicamente intensificar la intervención militar estadounidense en Afganistán, aumentando el número de soldados estadounidenses, extendiendo sus operaciones y participando en ataques transfronterizos sistemáticos. Dicho de otro modo, Obama es un belicista mayor que Bush.
  2. Obama ha declarado públicamente que su régimen ampliará la “guerra contra el terrorismo” mediante ataques por tierra y aire a gran escala sobre Pakistán, intensificando así la guerra de forma que incluya los pueblos y las ciudades considerados favorables a la resistencia afgana.
  3. Obama se opone a la retirada de los soldados estadounidenses de Iraq; prefiere su recolocación desde las zonas de combate a ubicaciones de entrenamiento y logística, dependientes de la capacidad militar del ejército iraquí para derrotar a la resistencia. Obama se opone a dar una fecha para la retirada de los soldados estadounidenses de Iraq porque éstos son esenciales para perseguir sus políticas generales en el Oriente Medio, que incluyen confrontaciones militares con Irán y Siria, y en el sur del Líbano.
  4. Obama ha declarado su apoyo incondicional al Lobby pro-Israel y las políticas belicosas, expansionistas y coloniales del estado judío. Ha prometido respaldar los ataques militares israelíes, sea cual sea el coste para los Estados Unidos. Su servilismo despreciable a Israel se hizo evidente durante su discurso en la conferencia anual del AIPAC (Comité de Actividad Política entre Estados Unidos e Israel) celebrada en Washington en 2008. Han sido sus principales asesores, de vínculos notorios y antiguos con las más altas jerarquías de las principales fábricas de propaganda sionista y con los presidentes de las principales organizaciones judío-estadounidenses, quienes escribieron el discurso y formulan su política para el Oriente Medio.
  5. Obama ha prometido atacar a Irán si éste continúa procesando uranio para sus programas nucleares. En dos ocasiones, apenas unas semanas antes de las elecciones, el candidato a vicepresidente de Obama, Joseph Biden, indicó con absoluta claridad unos “puntos de conflicto” (Irán, Afganistán, Pakistán, Rusia y Corea del Norte), recalcando que Obama “respondería con fuerza”. Los asesores de más alto rango para el Oriente Medio de Obama incluyen a conocidos sionistas como Dennis Ross, muy vinculado al “Centro de Política Bipartidaria”, que publicó un informe que sirve de programa detallado de acción para la guerra contra Irán. La propuesta de Obama de negociar con Irán es poco más que un pretexto para dar a Irán un ultimátum: la entrega de su soberanía o una monumental agresión militar.
  6. Obama apoya incondicionalmente la expulsión por parte de Israel de los palestinos y la extensión de los asentamientos en Cisjordania, la causa principal de hostilidad en el Oriente Medio, de guerra y del descrédito de la política estadounidense en la región. Con tres docenas de personas que ponen a Israel como prioridad entre sus principales organizadores de campaña, asesores políticos, escritores de discursos y probablemente los candidatos a puestos de gobierno, no hay prácticamente ninguna esperanza de “influir desde dentro” o de “aplicar presión popular” con el fin de cambiar la sumisión servil de ObamaObama, los “intelectuales progresistas” son, de hecho, aliados de sus mentores sionistas. al poder sionista. Al apoyar a
  7. En cuanto a la política nacional, los asesores económicos claves de Obama tienen credenciales impecables de Wall Street. Aprobó sin cuestionar e inmediatamente el rescate, con dinero de los contribuyentes, propuesto por el Secretario del Tesoro Paulson, de $700 billones a los bancos de inversión más ricos de los Estados Unidos. Obama no ha cuestionado ni a Paluson ni a los bancos el uso de fondos federales destinados a rescatar y adquirir bancos en vez de ceder préstamos y créditos a productores y familias que tienen que pagar su casa. El respaldo de Obama a Paulson y el rescate de Wall Street se equipara con sus propuestas mezquinas de suspender los juicios hipotecarios durante tres meses, pendientes de la renegociación de intereses. Obama propone intensificar las transferencias de fondos gubernamentales hacia instituciones financieras mal gestionadas y corporaciones capitalistas en bancarrota con el fin de salvar un capitalismo fracasado en lugar de instaurar nuevos programas públicos de inversión a largo plazo y de gran envergadura que generen empleo bien pagado para los trabajadores.
  8. El equipo económico de Obama ha abrazado abiertamente la ideología y práctica del “mercado libre” y su oposición a cualquier inyección importante de fondos gubernamentales en la actividad productiva de propiedad pública y servicios sociales, y así hacer frente al fracaso del sector privado, la corrupción y el colapso generalizados.
  9. Obama abraza los planes de la sanidad privada fracasada, gestionada y controlada por las corporaciones aseguradoras, las asociaciones conservadoras médicas y hospitalarias, y las grandes compañías farmacéuticas. Rechaza públicamente un programa de sanidad nacional y universal basado en el programa federal de éxito, Medicare, para favorecer planes privados, orientados al máximo beneficio y subvencionados por el Estado, ineficaces, costosos y fuera del alcance de más de un tercio de familias estadounidenses.
  10. Obama es y continúa siendo defensor de las grandes compañías agrícolas y su programa de fabricación de etanol, altamente subvencionado y rentable. Este programa ha incrementado los precios alimentarios para millones de estadounidenses y cientos de millones de personas en el resto del mundo.
  11. Obama defiende la continuación del embargo criminal a Cuba, la confrontación hostil con el populista Presidente Chavez de Venezuela, y con otros reformadores en América Latina, la política engañosa de promocionar el proteccionismo para Estados Unidos y el acceso del mercado libre en América Latina. Sus asesores más importantes sobre América Latina proponen cambios cosméticos de estilo y diplomacia, pero apoyo implacable de la hegemonía estadounidense.
  12. Obama no ha propuesto ni prevén sus asesores de mercado libre y sus partidarios financieros billonarios ningún plan comprensivo o estrategia para sacarnos de una recesión que se profundiza cada vez más. Al contrario, la serie de medidas fragmentarias presentada por Obama es inconsistente en el plano interno: La austeridad fiscal es incompatible con la creación de puestos de trabajo; el rescate de Wall Street desvía fondos necesarios para la inversión productiva; y la persecución de nuevas guerras socava la recuperación doméstica.

CONCLUSIÓN

Los intelectuales, quienes, en nombre del “realismo”, apoyan a un político que abraza abierta y públicamente nuevas guerras, rescates billonarios con fines lucrativos, programas de sanidad gestionados por el sector privado, contradicen sus propias exigencias como “críticos responsables”. Son lo que C. Wright Mills llamó “realistas chiflados” abdicando su responsabilidad como intelectuales críticos. Al aparentar que apoyan “el mal menor”, promocionan el “mal mayor”: La continuación, durante cuatro años más, de gran recesión, guerras coloniales y la alienación popular. Es más, son aliados de los grandes medios de comunicación, de los partidos poderosos y del sistema legal que ha dejado al margen cuando no excluido abiertamente a los candidatos alternativos, Ralph Nader y Cynthia McKinney, quienes sí hablan claro y se oponen a la guerra, a los rescates de Wall Street y proponen la inversión pública real y a gran escala en la economía doméstica, un programa de sanidad universal y financiado por un solo fondo, políticas económicas sostenibles y que protegen el medio ambiente, y políticas redistributivas de los ingresos a largo plazo y de gran envergadura.

Lo que es torpe e inaceptable es el argumento de estos intelectuales (que representan un grano insignificante en el trasero del asno Demócrata) que su “apoyo crítico” de la máquina política de Obama abrirá espacio donde quepan ideas radicales. Los sionistas y los militaristas civiles controlan por completo la política de guerra de Obama en el Oriente Medio. No habrá espacio para la paz en Irán, Palestina, Pakistán, Afganistán o Iraq. Wall Street controla la política financiera de Obama: No habrá espacio para que algún progresista de Cambridge introduzca a hurtadillas una limosna para las familias que pierden su casa.

Si las tesorerías sindicales multimillonarias que han gastado cien millones de dólares en cada campaña presidencial no han conseguido ninguna legislación progresista en los últimos 50 años, ¿no es una ilusión que nuestros “intelectuales públicos” progresistas imaginen que ellos, en su espléndido aislamiento institucional, pueden “presionar” al Presidente Obama a renunciar a sus asesores, partidarios y la defensa pública de la intensificación militar en favor de la paz con Irán y la promoción de la justicia social para nuestros trabajadores y desempleados.

Trackback from your site.

Shiny Demise

"¡La Revolución de la Consciencia es Ahora!"

Acerca del Autor

Libros recomendados